La persona detrás del trabajo

Una carrera basada en la transformación

Del Trabajo Social a la Musicoterapia, de la intervención clínica a la investigación. El hilo conductor siempre ha sido el mismo: promover la igualdad.

Dos mujeres sentadas en una mesa durante una conferencia o evento. La mujer a la izquierda lleva una blusa roja y tiene el cabello rizado oscuro, con un cartel que dice 'Laure Rodríguez, Investigadora EMUI'. La mujer a la derecha lleva una blusa rosa y tiene el cabello negro y liso, con un cartel que dice 'Cristina del Valle, Presidencia Plataforma de Soporte Artistas contra la Violencia de Género'.

Un propósito que ha guiado toda mi trayectoria

Desde hace más de tres décadas he dedicado mi trayectoria profesional a acompañar procesos de transformación personal y social. Mi propósito ha permanecido inalterable a lo largo del tiempo: contribuir a construir sociedades más igualitarias, inclusivas y comprometidas con la dignidad y los derechos humanos.

Mucho antes de dedicarme a la musicoterapia trabajaba junto a mujeres, comunidades y colectivos en situación de vulnerabilidad, convencida de que el cambio social comienza cuando las personas encuentran espacios seguros donde recuperar su voz, fortalecer su autonomía y reconstruir su capacidad de decidir sobre sus propias vidas. Esa convicción sigue siendo hoy el hilo conductor de todo cuanto hago.

Cartel que muestra el logo del Congreso Internacional, con el texto: M. Laure Rodriguez, Investigadora, Universidad Euromediterránea, Instituto, y un encabezado en negrita que dice 'I Congreso Internacional'.

Innovación con impacto social

A lo largo de mi carrera he impulsado iniciativas pioneras de innovación social, convirtiéndome en la primera trabajadora social en el Estado español en desarrollar un emprendimiento social centrado en la igualdad y los derechos de las mujeres.

Ese recorrido dio lugar a proyectos respaldados por referentes internacionales como Ezequiel Ander-Egg, y reconocidos por diversas instituciones y medios de comunicación. Entre ellos, fui seleccionada por El País como una de las 100 personas más influyentes de Iberoamérica por mi contribución a la defensa de los derechos de las mujeres, un reconocimiento que reforzó mi compromiso con la innovación al servicio del bien común.

Persona con sudadera gris y mochila tomando fotos frente a la Torre Eiffel en París, en día nublado.

Una historia marcada por la música

Nací en París, en la misma maternidad donde años antes nació Edith Piaf. Quizá sea solo una coincidencia, pero siempre me ha gustado pensar que la música ya formaba parte de mi historia antes incluso de que yo fuera consciente de ello.

Con el paso del tiempo comprendí que la música podía convertirse en mucho más que una forma de expresión artística. Descubrí en ella un lenguaje capaz de generar encuentro, reparar vínculos y abrir caminos hacia la recuperación. Esa intuición terminó guiándome hasta la musicoterapia, donde hoy convergen mi experiencia en intervención social, la investigación científica y el compromiso con una práctica profundamente humana.

Mujer con cabello rizado y ropa roja tocando un tambor mientras está sentada en un suelo de madera, rodeada de instrumentos musicales y niños en un ambiente al aire libre.
Mujer con cabello rizado y ropa roja tocando un tambor mientras está sentada en un suelo de madera, rodeada de instrumentos musicales y niños en un ambiente al aire libre.

Ciencia, música y transfromación

Hoy esa misma mirada continúa guiando mi trabajo como musicoterapeuta, investigadora e innovadora social. Mi actividad integra la práctica clínica, la investigación y la participación en proyectos nacionales e internacionales desde una perspectiva de género feminista y basada en la evidencia científica.

Creo profundamente que la música, cuando se une al conocimiento científico y al respeto por la experiencia de cada persona, puede convertirse en una poderosa herramienta de transformación. Esa convicción inspira mi trabajo diario y orienta cada uno de los proyectos en los que participo: construir procesos de recuperación más humanos, más inclusivos y con un impacto real en la vida de las personas.

"La txalaparta favorece un proceso de embodiment en el que el cuerpo deja de ser únicamente el lugar donde se inscribe la experiencia para convertirse en un espacio activo de conocimiento, expresión y transformación".

El embodiment implica recuperar la capacidad de habitar el propio cuerpo con seguridad, presencia y autonomía. La improvisación con txalaparta ofrece un contexto privilegiado para es proceso

Cartel del Congreso Mundial de Musicoterapia en Bolonia, Italia, del 7 al 12 de julio de 2026. Imagen de personas tocando instrumentos de percusión de madera.

En los medios

Podcast MUTCAST

Innovación, investigación y musicoterapia. 18º Congreso Internacional de Musicoterapia

FLOOK Magazine

Un compromiso internacional con la inclusión, la diversidad y la justicia social

Entrevista en revista FSC

Una conversación sobre ciencia, musicoterapia y violencia machista de pareja

Entrevista en RTVE

La prevención, la igualdad y el conocimienton son las herramientas más poderosas contra la violencia