Objetivo

El sonido puede ser una forma de encuentro.

Después de explorar tu propia voz y descubrir cómo cambia, cómo te acompaña y cómo dialoga con el entorno, esta pausa te invita a compartirla de manera sencilla y auténtica.

No se trata de interpretar ni de hacerlo “bien”.

Se trata de permitir que tu sonido ocupe un lugar y forme parte de la relación con el mundo.